Durante mucho tiempo pensé que había heredado el oficio de mis padres, por la lentitud de los surcos labrados alineados sobre la página, con grandes esfuerzos del brazo, del puño, de la bóveda de la espalda y del tiempo empezado antes del alba: como escritor, yo vivía como el arcaico campesino del bustrófedon, vieja palabraSigue leyendo «Michel Serres: Variaciones sobre el cuerpo. El cuerpo escrito»
